Un día por la tarde, después de
comer, nos fuimos toda la familia al campo. Después de arreglar los animales
nos fuimos a dar un paseo. Cuando íbamos paseando mi madre se encontró una piel
de serpiente y como a mí me gustan esas cosas me la llevé a casa. Después la
puse en mi dormitorio, la muda mide aproximadamente 1,3 centímetros de largo.
Pasaron unos cuantos años hasta que llegó mi mejor amigo Daniel y le enseñé la
muda de serpiente, se quedó con la boca abierta de lo grande que era la
serpiente y hoy en día sigo preguntándome, ¿Dónde está la propietaria de esa
muda de serpiente? Y seguro que esa muda es de la serpiente bastarda que es
venenosa.
DAVID 4ºB
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